Diferencias entre ansiedad y miedo

A pesar de ser emociones distintas, a menudo usamos ambos términos como sinónimos
Area Salud Mental SJD
Área de Salud Mental. Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

El miedo es una reacción fisiológica de defensa ante potenciales peligros que generalmente está asociado a algún estímulo externo amenazante identificable. Es adaptativo, en el sentido de que es útil para la supervivencia, ya que impulsa una conducta de lucha o huida de la amenaza identificada. Por otra parte, la ansiedad consiste en la misma reacción, pero sin que exista tal peligro o -a pesar de que exista- su intensidad y frecuencia son desproporcionadas.

La ansiedad tiene las siguientes características:

  1. Miedo desproporcionado en relación al carácter amenazante de la situación.
  2. Conduce a la evitación de la situación temida.
  3. Es de carácter irracional: no existe una posible explicación lógica del fenómeno, por lo que la persona ya sabe que «no es para tanto», pero tiene la sensación de no poder gestionarlo.
  4. Sobrepasan el control voluntario «no puedo».
  5. Producen cierto grado de malestar o sufrimiento.

La ansiedad suele ser anticipatoria, en el sentido que advierte de un posible peligro futuro. Es desadaptativa en cuanto que anticipa un peligro irreal o desproporcionado. Por último, se convierte en patológica cuando es más frecuente, intensa o persistente que el miedo «adecuado» y esperado ante ciertas situaciones amenazantes.

A pesar de ser emociones diferentes, a menudo usamos la palabra «ansiedad» y «miedo» como sinónimos. Hay dos criterios o parámetros que nos pueden ayudar a diferenciar los dos conceptos:

  • Nivel de concreción del estímulo: el miedo se identifica como un estado concreto, es decir, lo que nos da miedo es un estímulo o situación específica, como un avión, un perro, las agujas, la oscuridad, etc. Por lo tanto, este estímulo es algo susceptible de ser evitado. En cambio, la ansiedad se considera un estado emocional de preocupación, desasosiego e intranquilidad, que se experimenta a menudo sin saber por qué ha aparecido, y siendo, en la mayoría de los casos, difícil asociarla a un estímulo o situación específica.
  • Sistema de respuesta predominante: en la ansiedad predominan las respuestas cognitivas, internas, mientras que en el miedo hay un predominio de las respuestas motrices y conductuales. En consecuencia, tanto un observador externo como el propio niño identifican más fácilmente la situación desencadenante en el miedo que en la ansiedad.

Diferencias entre ansiedad y miedo

Diferencias entre ansiedad y miedo
Méndez, 1999

Niveles o sistemas implicados en la respuesta de ansiedad

La ansiedad es una emoción normal y saludable que se manifiesta como un sistema de respuesta (cognitiva, fisiológica y conductual) que nos protege ante un peligro.

Componente fisiológico Componente cognitivo Componente conductual
  • Inquietud psicomotriz
  • Temblor
  • Taquicardia / palpitaciones
  • Insomnio
  • Pérdida de apetito
  • Síntomas somáticos
  • Dificultad de atención y concentración
  • Pensamientos intrusivos, anticipatorios de peligro
  • Hiperalerta
  • Preocupaciones
  • Dificultad para tolerar la incertidumbre
  • Conductas evitativas, de comprobación y de reaseguración

 

  1. Sistema somático y fisiológico: estas reacciones se experimentan como consecuencia de la activación del sistema nervioso autónomo (SNA). Aunque existe una gran variabilidad entre personas, las más frecuentes incluyen en mayor o menor medida, la presencia de mareo, diarreas, opresión en el pecho, sensación de ahogo e inquietud motriz. Parece ser que las respuestas somáticas y fisiológicas son más habituales en el miedo, es por eso que el miedo es considerado una emoción «muy física».
  2. Sistema cognitivo: sería todo aquello que percibimos mentalmente y que sentimos, como preocupaciones excesivas, impresión de no poder con lo que nos preocupa, dificultades de concentración, dificultad para dejar de pensar en lo que nos preocupa, dificultades de concentración y memoria, etc. La presencia de pensamientos negativos, que a menudo se experimentan como incontrolables, aumentan a la vez la emoción negativa (angustia).
  3. Sistema conductual: a pesar de que ante el miedo o las situaciones que generan ansiedad, podemos considerar que las respuestas de evitación son las más frecuentes. Cuando la situación que genera ansiedad no se puede evitar, es habitual que aparezcan otras respuestas de ansiedad tales como serían el tartamudeo, temblores, etc.

Intentamos ilustrar gráficamente cómo funciona la respuesta de ansiedad, con un ejemplo específico:

Funcionamiento de la respuesta de ansiedad.

Adaptado de Maganto y Maganto, 2010.

Funcionamiento de la respuesta de ansiedad

Este es un artículo original del 12º Informe FAROS «Una mirada a la salud mental de los adolescentes - Claves para comprenderlos y acompañarlos».

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 9 de Mayo de 2022
Última modificación: 9 de Mayo de 2022
Colectivos
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Área de Salud Mental. Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

Bibliografía
Méndez, F.X. (1999). Miedos y temores en la infancia. Madrid: Pirámide.
Maganto Mateo, C. & Maganto Mateo, J.M. (2010). Cómo potenciar las emociones positivas y afrontar las negativas. Madrid: Pirámide.