Jaume Vidal Forns
Presidente de la Associació Salut Mental Baix Llobregat

«Somos una comunidad y debemos ayudarnos»

Jaume Vidal podemos decir que es un activista en favor de la atención y la integración de las personas con problemas de salud mental desde hace más de treinta años, cuando su hijo inició un trastorno de esquizofrenia. Inquieto, con ganas siempre de aprender e implicado socialmente, fue uno de los impulsores de la asociación Salud Mental Baix Llobregat, de la que es presidente, y del Club Social Espai 3 de Cornellà de Llobregat (Barcelona), pero también conduce media docena de espacios radiofónicos y televisivos en la comarca, dedicados a sensibilizar y a hablar abiertamente de salud mental.

De la experiencia con su hijo salió la necesidad de crear espacios para ayudar las familias que se encontraban en una situación parecida a la suya. Así surgió la asociación que ahora preside, «con pretensión e ilusión comunitaria», tal como dice él. Una entidad que ofrece información y orientación a las familias de manera gratuita, pero, sobre todo, las conecta con grupos de ayuda mutua para compartir experiencias con otras familias que están pasando o han pasado por la misma circunstancia. «Nuestra voluntad es atender inmediatamente a la persona o la familia que nos llama, y que se quede con nosotros el tiempo que quiera. De hecho, tenemos muchos casos de personas que están en el grupo porque han tomado conciencia de que pueden ayudar y pueden enseñar a otras personas, que les pueden decir «tienes que aguantar» cuando están a punto de desfallecer, o «tendrías que cambiar la manera de ver a tu hijo», y esto es muy importante».

Pero hay un recurso que él considera que es «una perla»: el Club Social Espai 3, de Cornellà de Llobregat, que empezó con treinta personas y que ahora ya son noventa. Jaume lo explica de manera muy sencilla: «Es un punto de encuentro para cualquier persona que tenga un trastorno de salud mental, un lugar donde tener amigos, donde divertirse, donde compartir, donde sentirse acompañado… Un lugar donde hay personas de todo tipo, que a menudo se sienten solas». Y es aquí donde le formulo la pregunta: «¿Por qué es tan importando la implicación de la comunidad, del entorno, en la atención de las personas con trastorno de salud mental?». Y me responde con claridad: «Es que las personas con problemas de salud mental forman parte de esta comunidad y nos tenemos que ayudar entre todos para que esto funcione. Además, si mejoramos la comunidad, seguramente no habrá tantos problemas mentales».

Las personas con problemas de salud mental forman parte de esta comunidad y nos tenemos que ayudar entre todos para que esto funcione.

Otra de las aportaciones de Jaume es su trabajo de sensibilización, a través de programas de radio y televisión municipales, que él presenta y conduce. Tertulias con invitados que hablan en primera persona sobre experiencias vividas, estrategias utilizadas, trabajos internos, recursos, ilusiones, proyectos, etc., que normalizan la salud mental. «Mientras haya estigma y rechazo hacia las personas que no son como nosotros, no iremos bien como sociedad. Tenemos que ser conscientes de esto para poder avanzar», afirma con contundencia. Él, con estos espacios radiofónicos, seguro que está haciendo pasas de gigante.

Cuando mira atrás y ve el camino recorrido, está convencido de que «se ha mejorado mucho en estos treinta años», que «las personas están mejor atendidas y hay más medios, como los programas de atención domiciliaria, los grupos de ayuda mutua, los programas comunitarios...». Pero, a pesar de estas mejoras, también reconoce que hay mucho camino por recorrer todavía y, entre los aspectos que hay que mejorar, remarca el papel de los medios de comunicación, que «tienen que dar un paso serio para empezar a tratar y a hablar de la salud mental de otro modo»; y menciona también algunas «dinámicas y prácticas en los centros hospitalarios, que nos explican muchas de las personas que atendemos, que tienen que mejorar y que hay que cambiar».

Se ha mejorado mucho en estos treinta años y las personas están mejor atendidas, pero todavía hay mucho camino por recorrer y muchas cosas que hay que mejorar.

Jaume ha sido reconocido con el Premi d'Honor de la Ciutat de Cornellà por su tarea en la defensa de la salud mental, un galardón que vive «con la satisfacción de sentirme que hago una cosa útil, que puedo ayudar los demás», pero sin perder de vista que «no tenemos que caer en la banalidad y en sentirnos adulados, sino que debemos continuar picando piedra para hacer que las cosas que van bien continúen funcionando». Para este apasionado del cine, que incluso ha montado un cine-forum en la biblioteca de su barrio, seguro que el mejor reconocimiento es nuestra implicación en esta comunidad que tanto ama.

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 17 de Noviembre de 2022
Última modificación: 18 de Noviembre de 2022